Casi la mitad de la juventud española aún no utiliza la IA, pese a su impacto creciente en el empleo
La transformación digital avanza a gran velocidad, pero no todas las personas jóvenes están participando del cambio al mismo ritmo. Según el último informe sobre inserción laboral juvenil elaborado por la Fundación Pfizer y la Fad Juventud, el 46,7 % de la juventud española entre 15 y 29 años nunca ha utilizado herramientas de inteligencia artificial, a pesar de que su presencia en el mercado laboral es cada vez más determinante.
El estudio, titulado Inserción laboral juvenil: Aspiraciones, preocupaciones y desafíos, dibuja un escenario lleno de matices: mientras la IA se consolida como competencia estratégica en múltiples sectores, una parte significativa de la juventud todavía no ha incorporado estas tecnologías a su vida cotidiana, académica o profesional.
Uso desigual y principalmente recreativo
Entre quienes sí han interactuado con herramientas de inteligencia artificial, el uso más frecuente es el recreativo (38,7 %), seguido del ámbito educativo (33,8 %). El uso profesional alcanza al 26,8 %, lo que evidencia que la integración de la IA en contextos laborales juveniles aún está en proceso de consolidación.
En el ámbito personal —organización, planificación o apoyo en tareas diarias— el porcentaje desciende hasta el 11,7 %, reflejando que la IA todavía no forma parte estructural del día a día de la mayoría de jóvenes.
Expectativas e incertidumbres ante el futuro laboral
El informe también explora cómo percibe la juventud el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. Un 28,6 % considera que las personas seguirán siendo imprescindibles en tareas creativas, relacionales o emocionales. Sin embargo, un porcentaje muy similar (28,5 %) advierte que quienes no se adapten a estas tecnologías podrían quedar rezagados profesionalmente.
Además, un 24,9 % anticipa que la IA transformará de forma profunda sectores como la salud, el transporte, la manufactura o la atención al cliente.
Un reto formativo y de equidad
Desde el enfoque que defendemos en Serendepia, estos datos no deben interpretarse únicamente como una brecha tecnológica, sino como una oportunidad estratégica para reforzar la educación digital crítica, inclusiva y con propósito.
La cuestión no es solo que la juventud utilice herramientas de inteligencia artificial, sino que lo haga con criterio, comprensión ética y orientación profesional. En un contexto europeo donde las competencias digitales se reconocen como eje clave para la empleabilidad y la participación ciudadana, el reto pasa por garantizar que nadie quede fuera de esta transición.
La inteligencia artificial no es únicamente una innovación técnica; es un fenómeno social que redefine habilidades, expectativas y modelos productivos. Preparar a la juventud para ese escenario requiere formación, acompañamiento y espacios de experimentación responsable.
Porque el futuro del empleo no solo dependerá de la tecnología, sino de cómo las personas jóvenes aprendan a integrarla en proyectos de vida sostenibles y con sentido.